Base de maquillaje y máscara de pestañas: cómo acertar
Actualizada el 1 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
La base de maquillaje es el producto más difícil de comprar sin probar: un tono equivocado se nota enseguida. Estas pautas ayudan a acertar, también cuando compras online.
El tono: fíjate en el subtono
Además de claro, medio u oscuro, cada piel tiene un subtono: frío (rosado), cálido (dorado o amarillento) o neutro. Un truco habitual es mirar las venas de la muñeca: si se ven azuladas, el subtono suele ser frío; si se ven verdosas, cálido. Las marcas suelen indicarlo en el nombre del tono con letras como C, W y N (cool, warm y neutral).
Prueba la base en la línea de la mandíbula, no en la mano, y mírala con luz natural. El tono correcto es el que desaparece en la piel.
Cobertura y acabado
- Cobertura ligera (BB y CC creams, bases fluidas ligeras): unifica sin tapar, para el día a día.
- Cobertura media: disimula rojeces y pequeñas imperfecciones y se puede ir construyendo por capas.
- Cobertura alta: para eventos o para tapar manchas. Se aplica en poca cantidad.
- Acabado mate para pieles grasas; luminoso o satinado para pieles secas o apagadas.
Máscara de pestañas
- Volumen: cepillos gruesos y fórmulas cremosas que engrosan cada pestaña.
- Longitud: cepillos finos, a menudo de silicona, que separan y alargan.
- Curvatura: cepillos curvos que levantan desde la raíz.
- Waterproof: resiste agua y lágrimas, pero necesita un desmaquillante bifásico. Mejor para ocasiones concretas que para diario.
La máscara conviene renovarla cada tres a seis meses desde que se abre: con el tiempo se seca y acumula bacterias.











