Cómo elegir champú según tu tipo de cabello
Actualizada el 1 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
El champú limpia el cuero cabelludo, que es donde se acumulan la grasa y la suciedad, así que hay que elegirlo pensando sobre todo en él. Las puntas, que son la parte más frágil, se cuidan con acondicionador y mascarilla.
Según tu cabello y tu cuero cabelludo
- Cuero cabelludo graso: champús purificantes o «equilibrantes» de uso frecuente. Lavar a menudo no empeora la grasa si el champú es suave.
- Cabello seco o dañado: fórmulas nutritivas o reparadoras. Céntralas en la raíz y deja que la espuma llegue a las puntas al aclarar.
- Cabello teñido: champús para color, más suaves, que ayudan a que el tinte dure.
- Caspa: champús anticaspa con activos específicos (piritionato de zinc, ketoconazol, ácido salicílico). Si la caspa persiste, conviene consultar con un profesional.
- Cabello fino: champús voluminizadores y acondicionadores ligeros, solo de medios a puntas.
- Cabello rizado: champús suaves, sin sulfatos agresivos, y mucha hidratación.
Acondicionador y mascarilla
El acondicionador cierra la cutícula del cabello, facilita el peinado y reduce el encrespamiento: úsalo después de cada lavado, de medios a puntas. La mascarilla es un tratamiento más intenso para una o dos veces por semana, sobre todo en cabellos secos, teñidos o expuestos al calor de secadores y planchas.
Trucos para lavar mejor
- Usa agua templada: la muy caliente reseca el cuero cabelludo.
- Masajea con las yemas de los dedos, sin uñas.
- Si usas mucha laca o protector térmico, un champú clarificante de vez en cuando elimina los restos.
- Los formatos familiares y los recambios suelen ser mucho más baratos por mililitro.











